06 febrero 2008

LOS CUERPOS EXTRAÑOS

No sé si recuerdas cuando hicimos el amor en casa de mis padres, aquella tarde lluviosa en la que ellos iban al supermercado y tú aparecías llamando a mi puerta con tus jeans y tus encuestas, tu súbito y mal remunerado interés por mis preferencias de compra. No sé si recuerdas que estabas mojada y cansada, que apenas sostenías el bloc y la sonrisa bajo un impermeable amarillo a lunares rosas. Que te invité a un té hecho en leche, sin azúcar, y que lo aceptaste sólo porque contestaría a las preguntas y porque no parecía un tipo raro, porque parecía decente. Lo tomaste con gesto serio en la salita, concentrada en las marcas de soja y mis hábitos de desayuno mientras el calefactor, no sé si recuerdas, iluminaba tu cara de tonos naranjas. Me dijiste tu nombre entre pregunta y pregunta, entre sorbo y sorbo, y era Marcela o Martina o Marita o Marta. Mientras, en la radio, creando atmósfecha, sonaba sweet lorraine con chet baker desde la ultratumba pero ni con su ayuda, pese a que yo insistía, cediste terreno a ninguna de mis pequisas. Empezaba a anochecer, fuera escampaba, y todavía te quedaban tres bloques para volver a casa.

No sé si recuerdas que hicimos el amor apenas te fuiste, seca y cansada, a seguir con tus margarinas y tus brioches, tus leches y tus chapatas. No sé cómo nos desnudamos, ni en qué momento de la encuesta se desataron las pasiones. Pero recuerdo bien tus pechos pequeños, tus escápulas aladas, tus mejillas naranjas y el impermeable amarillo. Y recuerdo también que fue nuestro amor tierno y privado, rápido y triste. Porque mientra te abrazaba, después del orgasmo, llegaron mis padres del supermercado sin avisar, como de costumbre, cargados de bolsas, cargados de realidad.

6 comentarios:

Señor pájaro que da cuerda al mundo dijo...

Cuantos cuerpos extraños a los que nos entregamos, cuantos cuerpos que con el tiempo se vuelven extraños...y al final, somos el espacio dejado por la ausencia, el resto de demasiados despertares...

Maine dijo...

Me gustas, y esto no lo digo muy a menudo ;)
Volveré por aquí...

AAOIUE dijo...

Muy bueno, el post. Llegué aquí enredada saltando desde "De los caminos andados" y por "Campos de fresa". En mi blog el 11 de noviembre pasado escribí "Cuerpo extraño", un post hermano o primo del suyo.
http://mrdmngz.blogspot.com/2007/11/triloga-cuerpo-extrao.html

sPuLzEeR dijo...

Recuerdo el día en el que por primera vez te visité.
Recuerdo que olías a tristeza y a melancolía.
Oí es la última vez que visito, por ahora, espero encontrar en ti algo de la alegría del encuentro con la Marta, Marcela...
¿No es fantástico encontrar-nos?

Calle Quimera dijo...

La historia sabe a melancolía, a tristeza, a nostalgia, a soledad, a realidad, todo ello aderezado con buenas dosis de ternura.

Besos, Deambulador. ojalá te prodigues más escribiendo, tienes la virtud de tocar toda las fibras sensibles del alma.

LOLA GRACIA dijo...

me ha encantado....un poco aguafiestas los papis...y su realidad.