29 diciembre 2004

DIAGNÓSTICO

En la cafetería del hospital, un médico y un estudiante charlaban . -¿Lo más extraordinario que jamás he visto?. Hace un año, aquí mismo, sentado a una mesa, desayunando. Un hombre perfectamente sano. Alto, fuerte, bien parecido... completamente sano salvo por un detalle. En el centro de su pecho, a la altura del estómago, presentaba un enorme agujero que no sangraba ni como luego descubrí, le infringía dolor alguno.- -¿Y qué se le diagnosticó?- se sorprendió el aprendiz -¿Una úlcera, un cáncer…?¿Acaso la lepra?-. -No,- respondió el doctor. –Simplemente soledad-.

3 comentarios:

Gomez Bush Family dijo...

¡Cuan cierto! Cuando tenemos mucha gente a nuestro alredeor, a veces solamente encontramos sus defectos y las manias que nos molestan. No tomamos el tiempo para darle gracias a Dios que no estamos solos en este mundo cruel. Ni buscamos a otras personas solas para incluirlas en nuestro círculo de amor. Que triste y egoista de nuestra parte.

Sandman dijo...

Me encantó...

Cancer de colon dijo...

Siempre encontraremos los defectos que saltan a la vista